Macetas para orquideas

Las orquídeas

Las orquídeas son unas hermosas flores que están distribuidas por todo el mundo, excepto en los polos y los desiertos.

Su hábitat natural son las áreas montañosas de las zonas tropicales, donde encuentran el clima ideal para sus condiciones.

Por esta razón, cada especie dependiendo de su origen y especialmente de cómo y donde crecen, tienen unas necesidades u otras.

De ahí la importancia de seleccionar la maceta más adecuada para tu orquídea, que dependerá del tipo y especie y en especial de sus raíces.

¿Qué maceta debo comprar para mi orquídea?

Como ya hemos comentado, depende de la especie y demás condiciones, así que a continuación, te hacemos un resumen rápido, para las tres especies más comunes y frecuentes de orquídeas, Phalaenopsis, Cattleya y Vanda.

Tiestos para orquídeas

Aunque hay una gran variedad en el mercado, principalmente encontramos macetas fabricada en tres materiales; plástico, cristal y cerámica.

Un tipo de plástico muy usado y a la vez muy adecuado para los tiestos para orquídeas es el metacrilato, pues al ser transparente es ideal para las orquídeas Phalaenopsis, como veremos a continuación.

En cambio, para las orquídeas Cattleya son mejores las macetas de cerámica o terracota.

Por último, las orquídeas Vanda, un tipo de orquídeas colgantes, al tener raíces aéreas que solo utilizan como sujeción, a la tierra, maceta o árbol, no es conveniente introducirlas dentro de una maceta, por lo que las podemos colgar de una cesta o cualquier otra superficie siempre que tenga sus raíces expuestas al aire.  

Macetas para orquídeas phalaenopsis

Las orquídeas phalaenopsis, son del tipo epífitas que crecen sobre árboles con sus raíces expuestas al aire las cuales absorben la humedad.

El mayor peligro para esta orquídea es el encharcamiento de agua, ya que no lo toleran y por consiguiente la pudrición de las raíces, que provocaría la muerte de la orquídea.

Por sus necesidades de agua, mejor dicho, de evitar un exceso de agua en sus raíces, aconsejamos siempre plantarlas en macetas transparentes que nos permitirán un control de las raíces.

Las macetas transparentes pueden no ser de nuestro gusto. En este caso, podemos comprar un cubre macetas de cualquier color, dentro del cual introduciremos la maceta transparente.

Te mostramos un ejemplo a continuación.

Macetas transparentes para orquídeas

Como ya hemos comentado, consideramos la mejor elección para una orquídea, usar macetas transparentes, siempre que la especie sea adecuada para ellas.

Esto nos permite controlar el color de las raíces y así saber que necesidades de riego tiene nuestra orquídea.

En cuanto a la fotosíntesis a través de las raíces, es importante recordar que es insignificante, comparada con la que se realiza a través de las hojas.

Además, que sólo realizarán las fotosíntesis los trozos de raíz exteriores, que están más pegados a la maceta y expuestos al sol. Los que estén en el interior o cubiertos por el sustrato no la realizaran, por falta de luz.

En el mercado encontraremos macetas de este tipo, especiales para orquídeas, que también pueden ser de colores. Mientras podamos observar las raíces, nos sirven igualmente.

Macetas de cristal para orquídeas

La gran ventaja de utilizar macetas de cristal es su durabilidad.

Como desventaja, podemos considerar su fragilidad en caso de nos caiga al suelo o bien un viento fuerte, la arrastre fuera de su ubicación en el exterior. 

Es muy importante que disponga de agujeros de drenaje, pues en caso contrario la humedad interior, puede provocar hongos o la pudrición de las raíces.

El cristal no se deteriora ni en el exterior, como mucho perderá un poco su brillo o transparencia con el paso del tiempo, pero permanecerá sólido aún con condiciones climáticas adversas.

En caso de duda, no está de más, consultar con el fabricante cuales son las temperaturas máximas y mínimas que soporta determinada maceta.

Por último, recordar que ante una larga la exposición al sol, una maceta de cristal puede producir un efecto lupa en su interior, dañando o sobrecalentado en exceso el sustrato o las raíces.

Como cuidar una orquídea

Si estás leyendo este artículo, probablemente seas el afortunado propietario de una orquídea. Las orquídeas son un excelente regalo por ser unas flores muy hermosas y bellas.

Guía de cuidados de la orquídea

Primero, permíteme decirte que no debes preocuparte. Su cuidado es más fácil de lo que seguramente imaginas al no ser unas flores muy exigentes.

Las más comunes que se suelen encontrar, son del tipo Phalaenopsis al ser las más comercializadas.

Lo primero es una revisión inicial de que este en buen estado de salud. No hace falta ser un experto para observar si tiene hojas o flores en mal estado, plagas etc.… en cuyo caso, debes buscar ayuda de un especialista para que aconseje al respecto.

Lo segundo que debes hacer, es buscarle una ubicación adecuada. Las orquídeas necesitan luz abundante pero no directa e intensa.

Una ventana con sol de mañana es una buena situación, aunque su ubicación ideal sería una zona húmeda y soleada, simulando su clima de origen.

Tercero, sobre el riego. Recuerda la premisa que es preferible una escasez de agua a un riego excesivo, y puesto que necesitan de humedad abundante, bastará con pulverizarla diariamente, evitando el contacto con las raíces para evitar así la pudrición de las mismas.

Si puedes utilizar agua de lluvia o bien de osmosis, sin cloro y agua no calcárea. Siempre es preferible regar por las mañanas, para evitar acumulaciones de agua.

Cuarto la temperatura. Una temperatura constante dentro del rango de 20º a 30º durante todo el año, es todo lo que necesitas para disfrutar durante años de estas bonitas flores.

Por último, revisa el sustrato de tu orquídea, si es el caso, ya que no suelen ser de muy buena calidad los que vienen de origen e igual es conveniente cambiarlo lo antes posible para evitar problemas.

Un buen sustrato para orquídeas y de calidad no es caro. Lo encontrarás en cualquier tienda o garden, en caso de que lo necesites.

Así que ahora solo debes preocuparte de regarla en la medida necesaria y protegerla de las heladas y calores extremos.

Recuerda, el mayor problema de las orquídeas es la pudrición de las raíces, así que controla la humedad de las mismas y no riegues en exceso. 

Una buena manera de tener un control de las raíces es utilizar macetas transparentes de metacrilato para poder ver la humedad que hay en la maceta y en el sustrato. Pero esto no sirve para todas las orquídeas, sino solo para las epífitas.

Por este motivo, también es muy importante conocer la especie de tu orquídea y así proporcionarle los cuidados adecuados a de su hábitat y especie.

¿Qué tipo de orquídea tengo?

Como bien sabes existe una clasificación taxonómica de las orquídeas con sus familias y especies.

En este caso, hemos preferido hacer una clasificación para ayudarte en los cuidados, basándonos en su origen para que conozcas que condiciones climatológicas tiene tu orquídea y así, conocer su ciclo vital.

Espero te sea de ayuda y de tu agrado.

Tipo de las orquídeas según su origen

Podemos diferenciar dos tipos generales en base al clima de donde proceden. Su cultivo y cuidados dependerá del mismo.

Orquídeas tropicales y subtropicales

En este grupo se encuentran las especies Phalaenopsis, Cattleya, Vanda, Miltonia, Dendrobium y unas pocas Cymbidium.

Son orquídeas con necesidades altas de humedad, entorno al 80%, por lo que necesitaran de pulverizaciones de agua diarias a ser posible a primera hora.

Las temperaturas deben ser suaves dentro del rango de 20º a 30º aunque toleran e incluso favorece la floración un descenso nocturno de 3º a 5º.

Estas orquídeas, muchas de ellas las cuales son epifitas que crecen sobre los árboles, tienen las raíces expuestas y es de vital importancia evitar su pudrición.

Orquídeas de climas fríos y templados

Pertenecen a este grupo las orquídeas de las especies Brassia, Zygopetalum, Dendrobium nobile, Oncidium, Cambria y gran parte de las Cymbidium.

La mayoría de especies de este grupo son de origen montañoso o de climas con las estaciones bien diferenciadas entre el verano y el invierno.

Por lo tanto, sus necesidades se diferenciarán dependiendo de la época del año.

Temporada de crecimiento y floración

Corresponde a la primavera y verano que va de marzo a septiembre en el hemisferio norte.

Requieren de una alta humedad. Además, durante estos meses debemos abonar con frecuencia y regar abundantemente para favorecer a su floración.

Referente a la temperatura, las mantendremos entre 20 y 25 grados.

Temporada de reposo

Corresponde al otoño e invierno, desde octubre a febrero en el mismo hemisferio.

Durante este periodo reduciremos los riegos y no abonaremos.

En cuanto al temperatura es preferible una disminución térmica notable, de 5 a 10 grados entre el día y la noche que fomentará la aparición de nuevas flores la próxima temporada.

Berta Calero
Berta Calero

Fernando Santos
Fernando Santos

Mireia Negrón
Mireia Negrón

Erika Sierra
Erika Sierra

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